Dos presentaciones en el Espacio Comunitario Santa Ana en medio de este intenso invierno tuvo la obra “Azul y el bosque extinto” de la Compañía El Viaje de las Máscaras.
Teatro físico, máscaras, animación. Sombras, marionetas, marote, varilla y manipulación directa. Azul y el bosque extinto es un relato fantástico postapocalíptico donde conviven seres fusionados entre humanos y otras especies.

Es el año 2050, el bosque extinto ha perdido su capacidad de regeneración después de muchos incendios. La crisis ambiental ha empujado a la humanidad a vivir en comunidades al borde de vastos ecosistemas colapsados.
La desesperación aumenta cuando los insectos, vitales para la supervivencia del planeta deciden misteriosamente detener la polinización.
Azul, una infancia simbionte, mitad humano mitad mariposa, decide ayudar a su comunidad internándose en el bosque donde encuentra toda la vida que los humanos creían extinta.

Dos funciones en el Cerro Cordillera
El viernes 14 de agosto fue la presentación de Azul en el marco del Teatro para la Escuela, iniciativa de artes escénicas consolidada en el Espacio Comunitario Santa Ana. Cursos completos de las Escuelas República de El Salvador y Blas Cuevas asistieron.
El domingo 16, también en el espacio comunitario, fue la función abierta a la comunidad. Más de sesenta personas disfrutaron de ambas entregas en el Cerro Cordillera.

Respeto a la diversidad y alerta por el medio ambiente
Milenka Cucurella, productora de la pieza teatral, destacó la importancia de hacer obras de distintas disciplinas de las artes escénicas que tengan un contenido que de foco al respeto, a la conciencia de que existimos diversidad de seres humanos.
“Le damos valor al centro comunitario abierto para la cultura fuera de las lógicas institucionales, creemos que se cruza con el contenido de la obra, relevar toda la diversidad de seres humanos que somos y las posibilidades de transicionar de una identidad a otra, como también la necesidad de defender la tierra”, consideró Milenka.

El viaje de la máscaras, es dirigida y creada por Jacin Egaña. Mariela Díaz y Waleska Vilches son intérpretes creadoras como también participaron en diseño y realización de títeres y máscaras. En el diseño integral está Tobías Díaz, Chanel Tuga en la creación sonora y Gati en edición sonora. La interpretación en Lengua de Señas Chilena a cargo de Macarena Nieto y en diseño gráfico e ilustraciones Liwen Arenas.





